martes, 26 de noviembre de 2013

Asentamiento judío e historia del pueblo judío en Jaén. Barrio de la Judería.



La presencia judía se fecha en el año 612, pero a partir del siglo X será cuando la judería jienense alcanza su esplendor, de la cual veremos su recorrido más tarde.

Bajo dominación castellana la judería tendrá gran importancia bajo los reinados de Fernando III "el Santo" y de Alfonso X, sufriendo diversos altibajos hasta llegar a las graves persecuciones contra los judíos de 1391 y a la creación del tercer tribunal de la Inquisición de España en el reino de Jaén en el año 1483 que se estableció en el corazón del que fuera antiguo barrio judío.
Estuvieron en la ciudad desde el siglo VII, como grupo minoritario, durante casi siete siglos.

Durante la Edad Media existió en Jaén una nutrida población judía, que dio lugar a la existencia de una "aljama"*, que contaba con sus comunidades de edificios como: sinagogas, baños espirituales, tabernas para el vino judaico, ya que era muy importante.

 
 
Vino judío 
 
Seguramente, las primeras comunidades judías se establecieron en Jaén en época romana, por lo que la comunidad judía que habitaba Jaén ya era importante en el siglo VII.            
La derrota de los visigodos y la llegada de los musulmanes supuso una liberación para los judíos de la ciudad. Se sabe que en el siglo IX, Jaén contaba con una sinagoga y junto a ella una "yeshivá"* o centro donde se impartían estudios sobre la Torá* y el Talmud*. 


  
 
La Torá
 
 
 

  El Talmud




Una figura clave que es imprescindible en la provincia es el célebre cortesano judío Hasday Ibn Shaprut  ,el cual nació en Jaén en los años 910 o 915 y murió en la ciudad de Córdoba en 975 y con el que el asentamiento judío llegaría a su  plenitud. Este fue: poeta, médico (redescubrió la fórmula para la elaboración de la triaca, un antídoto para el veneno, y consiguió curar al rey Sancho el Craso de Navarra de su obesidad), defensor de las comunidades judías de todo el Mediterráneo, desde Babilonia o Rusia hasta Italia o Francia. Además se convirtió en uno de los grandes humanistas del Califato de Córdoba y un referente para todos los judíos del mundo en el siglo X y por ello, fue llamado "Príncipe de los judíos". Su familia fue una de las más importantes de la España Medieval. Su padre había fundado una sinagoga en su ciudad natal y era mecenas de artistas locales. En definitiva, Hasday Ben Saprut llevó a su más alta cima la cultura hispano-hebrea.
 

 
Hasday Ben Saprut
 

En el año 1066 el gobernador de Jaén Musakhan permitió a Maksan, hijo del rey de Granada hacerse con las riquezas de los judíos de la ciudad tras una revuelta.
En ese momento, la comunidad judía estaba regida por Rabí Isaac.

La conquista almorávide obligó a los judíos a exiliarse a los reinos cristianos del norte de España. Durante la intolerancia almohade, que obliga a los judíos a abandonar Al-Ándalus y refugiarse en los territorios cristianos del norte de España, las aljamas quedaron vacías. Cuando los judíos regresan a Jaén en 1246 con Fernando III, rey tolerante con los judíos, es posible que se establecieran en la antigua judería que dejaron al marcharse en vez de crear una nueva en un lugar distinto, tal y como ocurrió en otras ciudades de España.             

La presencia judía tras la reconquista fue muy temprana, como lo muestra el número de documentos pontificios referidos a la obligación de los judíos a pagar el diezmo.            
Hasta mediados del siglo XIII, con Alfonso X el Sabio, los judíos jienenses vivieron una nueva etapa floreciente en sus trabajos de artesanos, mercaderes, médicos, cambistas y recaudadores de las rentas reales. En Las siete partidas de Alfonso X señalan aspectos específicos de la convivencia de judíos y cristianos. La judería de Jaén disfrutó de esa convivencia, y de acuerdo con las normas legales, se definió un espacio y una autonomía similar a la que se daba en Castilla a las juderías, donde un tribunal propio resolvía conflictos entre judíos e incluso se hacía la recaudación de los impuestos para el rey.            
 
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Como decíamos anteriormente, en nuestra ilustre ciudad el lugar de asentamiento judío por excelencia fue el conocido “barrio de la Judería”. Muchos de nosotros habremos oído hablar de esta zona pero, no conocemos su historia y curiosidades. Por ello hemos investigado para darla a conocer.
¡Comencemos!
La historia de la Judería está ligada a la presencia judía en Jaén, la cual se remonta, al menos, al s. VII.  Ya en el s. XIV la Judería albergaba a unas 300 familias, unas 1500 personas. 
En 1391 los judíos sufren una gran persecución, muchos se convierten al cristianismo (aunque siguen conservando en privado sus tradiciones y la observancia de la Ley de Moisés).  Entonces el barrio adopta el nombre de "Barrio de Santa Cruz".  En 1483 se ordena la expulsión de los judíos andaluces y la Judería de Jaén queda sumida en el abandono.
Los habitantes de este barrio, al no poder tener tierras, se dedican a multitud de oficios como los plateros*, tejedores y sastres, zapateros, secretarios y escribientes*, médicos y farmacéuticos, mercaderes y, particularmente, pequeños banqueros y recaudadores de impuestos para el gobierno local.
Teniendo en cuenta estos conocimientos previos, hagamos un recorrido por sus calles.

Plano general de la Judería
 
Entramos al barrio por la calle Huertas, la cual nos lleva hasta la plaza de los Huérfanos. Esta plaza fue una de las escasas entradas al barrio judío en la antigüedad por la “Puerta de Baeza” cuyos restos podemos contemplar bajo el puente de madera que encontramos en la plaza.              
 En el centro observamos un gran candelabro de 7 brazos típico de la liturgia judía como memoria de los judíos expulsados en la Edad Media llamado “Menorah”.





 

 Calle Huertas
 





 "Menorah"






Puente con restos arqueológicos en
la plaza de los Huérfanos
 

 
Seguidamente, si seguimos nuestro camino por detrás de la “Menorah” llegamos al Callejón del gato, la entrada a la Judería por el oeste, a partir de la Calle San Andrés.  En su entrada vemos la placa “Sefarad”* que advierte al visitante de que ha entrado en terreno de la Judería.
 
 
Callejón del Gato
 
 


Placa "Sefarad"
 
   A continuación, desembocamos en la Plaza del Rostro, de la que parte la calle del Rostro. En ella tenemos varias paradas. Primeramente, a la izquierda vemos una casa en la que se halla un grabado de antiguo dueño judío que presenta los típicos rasgos faciales de esta etnia; y además su puerta esconde en uno de sus extremos un pequeño estuche de madera denominado “metzuzá” que contenía un pequeño rollo de pergamino con la plegaria del “Shemá”*. En esta misma calle encontramos la parte trasera de la Capilla de San Andrés (que veremos más tarde).



        Plaza del Rostro




Calle del Rostro


Puerta de una casa judía con un "metzuzá"
 
Luego, llegamos a la calle Santa Cruz, calle central de la Judería y que la atravesaba de sur a norte.  Toma su nombre de la nueva denominación que se le da al barrio ("Barrio de Santa Cruz") a partir de 1391. Durante la excavación del solar entre las calles Santa Cruz y Rostro en 2004 se documentó un objeto realizado en marfil y localizado en el interior de la bodega de una vivienda que tenía fachada a la calle del Rostro. Se ha identificado como un "yad"* o puntero judío ritual, pero esta acepción no está establecida por completo.

 
Calle Santa Cruz
 
 
"Yad"

Más tarde, tras recorrer la calle Santa Cruz aparecemos en la Plaza de los Caños, cuyo nombre viene de la llamada Fuente de los Caños presente en dicha plaza, que traía el agua del abundante Raudal de la Magdalena.  La construcción actual data del año 1558 y consta de un gran pilar-abrevadero surtido por tres caños.

 
 
Fuente de los Caños
 
Si avanzamos y recorremos la Calle los Caños (que parte de la plaza anterior y circunda a la Judería) llegamos a la Iglesia y “Santa Capilla” de San Andrés que se encuentra entre las calles de San Andrés y del Rostro, en el borde occidental de la judería de Jaén. Hay quienes afirman que esta fue anteriormente una sinagoga judía.  El templo cuenta con 3 naves cubiertas por un arte mudéjar*. 

 
Iglesia y "Santa Capilla" de San Andrés

Desde aquí volvemos a la plaza de Los Huérfanos en donde comenzamos nuestro viaje. Antes de terminar, si avanzamos por la Calle los Huérfanos alcanzaos el Convento de Santa Clara (con título de "Real Monasterio"). Este convento se considera el más antiguo de Jaén; fue fundado en el siglo XIII por el rey Fernando III y en él habita una comunidad de Clarisas de clausura que, entre otras labores, cocinan exquisitos dulces artesanos. Es posible que fuese una antigua sinagoga.
 
 

Convento de Santa Clara 


En definitiva, la comunidad judía tuvo una gran presencia en el pasado jiennense. Un dato curioso, prueba de ello, son los fragmentos de inscripciones hebreas que podemos encontrar en varias construcciones posteriores procedentes de la reutilización de las piedras de los cementerios judíos como material de construcción. La judería debía tener un acceso directo al cementerio para evitar que los entierros tuviesen que discurrir por el interior de la ciudad. El cementerio se ubicaba extramuros, a cierta distancia del barrio judío. El terreno elegido:                   
  • Tenía que ser tierra virgen
  • Estar en pendiente
  • Estar orientado hacia Jerusalén

 
 
Ahora, presentamos un vídeo sobre nuestro tour.
 
 
 

 

Con este último detalle, hemos concluido nuestra visita.
Tras nuestro recorrido hemos podido observar varias de las reformas que, afortunadamente, en el año 2007 el Ayuntamiento de Jaén emprendió a través de un plan de recuperación de la Judería, que queda integrada en la Red de Juderías de España "Caminos de Sefarad". 
 
 

 
GLOSARIO:
"Aljama": institución propia de los reinos hispánicos medievales que se encargaba del gobierno y la administración interna de la comunidad judía.
 
Torá: texto de los cinco primeros libros de la Biblia.
 
Talmud: ley oral; recoge las discusiones rabínicas sobre las leyes, costumbres...
 
"Yeshivá": centro de estudios de la Torá y del Talmud generalmente dirigida a los hombres.
 
"Sefarad": significa "España" (Península Ibérica) en hebreo; por eso se llaman "sefardíes" los descendientes de antiguos judíos que habitaron en España y Portugal.
 
Platero: es la persona que fabrica y repara joyas y artículos de metales preciosos. Selecciona, limpia y engasta piedras preciosas y decorativas según el diseño o especificaciones que se le proporcionen; funde el metal o aleación y lo vierte en el molde; da a las piezas la forma y acabado requerido. Se auxilia de herramientas propias del oficio. Puede grabar inscripciones y motivos decorativos.
 
Escribiente: oficinista que copia o pone en limpio escritos ajenos y también escribe el dictado.
 
“Shemá”: Shemá Israel (del hebreo, שְׁמַע יִשְׂרָאֵל, 'Escucha, Israel') son las primeras palabras y el nombre de una de las principales plegarias de la religión judía en la que se manifiesta su credo en un solo Dios. Los creyentes la recitan 2 veces al día, en las oraciones de la madrugada y del atardecer.
 
"Yad": puntero que sirve para seguir el texto sin tocar el rollo de la Torá.
 
Arte mudéjar: es un estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la península ibérica, pero que incorpora influencias, elementos o materiales de estilo hispano-musulmán, es la consecuencia de las condiciones de convivencia existente de la España medieval y se trata de un fenómeno exclusivamente hispánico que tiene lugar entre los siglos XII y XVI, como mezcla de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época y que sirve de eslabón entre las culturas cristianas y el islam.
 

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